martes, 21 de junio de 2016

Censura



Las manifestaciones artísticas tienen ese privilegio de expresar ideas y sentimientos. Por motivo del 40° aniversario de la I.E. José Carlos Mariátegui en el Centro Poblado de Palma Real (Echarati, Cusco) se elaboraron unas enormes alegorías, de las cuales dos de ellas causaron polémica porque tenían como tema principal a la corrupción en el distrito de Echarati, uno de los distritos más beneficiados con el canon gasífero.
La participación entuasiasta de profesores y estudiantes fue un factor clave para que estas alegorías tengan un impacto en la población palmarrealina. El artífice de todo ello fue el profesor de arte Mirko Cuadros Daza.

Profesor Mirco Cuadros 
La primera alegoría en ser cuestionada, solo parte de las autoridades municipales porque del pueblo solo recibían elogios fue esta:


Como se observa, es una rata en su silla giratoria, sostiene el mapa y foto del municipio del distrito de Echarati y a su alrededor hay varios billetes. La rata está vestida con una camisa blanca con bordes rojos y lleva al pecho una cinta con los colores de la bandera del Tahuantisuyo con un medallón del Sol Inca. Así se visten los alcaldes, por lo que el significado era claro: las autoridades (no solo la de ahora sino desde que llegó el canon a estas tierras) carcomen al municipio y cometen actos de corrupción impunemente.
La segunda alegoría que no le gustó para nada a la gestión de ahora es esta:


Tres ratas juntas listas para inaugurar la fachada de una obra que lleva el letrero de “Obra paralizada por falta de presupuesto” acompañadas de hormigas trabajadoras. Estas alegorías durante el desfile se acercaban y las alejaban; representaban así las eternas promesas de las autoridades del municipio de inaugurar el colegio, cuya construcción se destinaron 11 millones de soles y ya llevan tres años sin acabarlo. Hay claros indicios de malversación de fondos. El letrero existió (ver imagen)

Una tercera alegoría es:


El mensaje es claro: el gas de Camisea no trajo un real desarrollo para la provincia de La Convención. Sin embargo, esta alegoría no molestó tanto a las autoridades como sí pasó con las ratas. Tanto así, que al día siguiente desfiló con total normalidad.
Las demás alegorías eran más “zanahorias” por así decirlo:




Todo estaba listo para que estas alegorías salgan después del desfile en la plaza de Palma Real el domingo 21 de junio, sin embargo, de un momento a otro la directora del plantel, Licenciada Vilma Cortez Pallardel, comunicó al profesor Mirko que las alegorías solo van a salir si es que quitan la foto del Municipio de Echarati.

Argumentaban que por las alegorías iba a ser denunciada ya que éstas hacen alusión directa al alcalde y lo habían tomado como un insulto, a pesar que el profesor Mirko sostenía que el arte es libre y que la municipalidad es una institución pública, se tuvo que resignar a sacar la foto y voltear el mapa carcomido de Echarati.
Volteando la imagen
Desfile final de la alegoría
Ese día después del desfile, las alegorías estuvieron un buen tiempo en la plaza donde las personas interpretaban el mensaje y sacaban fotos. Me llamó la atención una interpretación de un poblador, él sostenía que la corrupción que existe en Echarati había generado la creación del nuevo distrito de Megantoni (actual Bajo Urububamba) y que por esta razón era la parte que faltaba en el mapa.
Las alegorías cumplieron su objetivo: protestar por las demoras en la construcción del colegio por culpa de autoridades corruptas.
Al día siguiente, lunes, se acercaron personas del municipio a reclamar a la directora del colegio por las alegorías. Y le comunicaron que las alegorías referentes a las ratas no debían salir en el pasacalle programado para ese día en la noche. A las 5:00 pm aproximadamente se acercaron los del serenazgo queriendo conversar con la directora, pero ésta no se encontraba en el plantel por lo que se retiraron, pero ya estaban los comentarios que serenazgo quería sacar la cinta, la medalla y el mapa del municipio de Echarati de las ratas e incluso querían quemar las alegorías.
A las 6:00 pm ocurrió lo bien se podría calificar como una censura al arte. Habían advertido a la directora que las alegorías con las ratas, no desfilen nuevamente por el centro poblado, y ella cumplió con dicha decisión.
La camioneta llevaba la primera alegoría cuestionada pero no podía avanzar porque delante de ella está la directora que no permite sacar las alegorías. Los alumnos querían sacar a pasear nuevamente sus trabajos, es lógico pensarlo puesto que para ello habían invertido tiempo y dinero. Llegaron dos periodistas de Quillabamba, quisieron entrevistar a la directora pero ella se negó a dar declaraciones.
Directora frente a la camioneta que llevaba una de las alegorías

Una vez terminado el paseo de las demás alegorías, la directora se dirigió a la loza de la escuela (aquí se distingue colegio para secundaria y escuela para primaria) donde iba a ser el concurso de danzas. Los alumnos sacaron las ratas por el centro poblado. Las dejaron en un lugar oscuro al costado de un pequeño río pero en un descuido el serenazgo arrancó el mapa de Echarati, lo despedazaron y lo tiraron al río. También arrancaron el medallón del Sol Inca y la cinta. Le echaron gasolina y ya querían quemarlo. Los alumnos estaban destrozados, una madre de familia cargando a su bebé discutía con el personal del serenazgo. Lo único que quedó por hacer es guardar las alegorías de las ratas en una vivienda.
Hoy miércoles 21, la represalia fue mayor: despidieron al residente de la obra y sacaron a todo el personal que trabajaba en la construcción del nuevo colegio. La obra se había reiniciado la semana pasada, pero tras los incidentes de las alegorías optaron por tomar esta decisión. Varios de los trabajadores eran padres de familia del colegio.
Es indignante ver cómo hay mentes cerradas que no toleran una obra artística. La censura al arte se dan en regímenes no democráticos. Sin embargo, esta democracia que vivimos hace que reflexionemos cuán débiles somos institucionalmente y que aún nos falta mucho como país para superar la corrupción.